HISTORIA COLOMBÓFILA DE MADRID

De 1894 a 1900 (1ª parte)

Aprobado por las juntas directivas de las sociedades colombofilias de Murcia, Valencia y Cataluña, se funda La Federación Colombofila Española, el 9 de Julio de 1894, quedando el Consejo formado por los siguientes miembros:

Presidente: D. Pedro Vives y Vich, Comandante de Ingenieros de Málaga .1 voto.
Vocales:
Dr. D. Diego de la Llave, 16 votos, en representación de los 160 socios de la Sociedad Colombofila de Cataluña.
Dr. D. Domingo Greus, 5 votos, en representación de los de los 47 socios de la Sociedad Colombofila de Valencia.
Sr. D. Federico Conejero López, 1 voto, en representación de los 14 socios de la Sociedad Colombofila de Murcia.

La creación de la Federación conforma el deseado marco de colaboración que ya se venia gestando años atrás entre el ejercito y la colombofilia civil. Se pretendía con ello, buscar mayores lazos de unión entre ambas estructuras a fin de conseguir ayudas del Estado y ventajas en el transporte.

Mientras la Federación Española comienza su andadura, el palomar militar Central de Guadalajara, con años de experiencia, sigue siendo en 1894 la referencia obligada para el futuro desarrollo de la colombofilia de la zona centro de España. Así, en la revista La Paloma Mensajera, octubre de 1894, en la sección "Relación de viajes", se detalla algunos aspectos de la carta escrita por Fernando Carreras, jefe del palomar Central de Guadalajara, a su superior en la jerarquía militar, con el siguiente titulo "Desde Larache (Marruecos) a Guadalajara", en ella se recoge lo siguiente:

"De hombres es errar. Ya recordará usted que en mi última carta le decía que no habiendo podido hacer la suelta de Larache a su debido tiempo y ordenando la superioridad que hiciese la suelta en este año, por cumplir el precepto reglamentario, agarré 8 perros, los metí en una jaula y dije "Vaya a soltarlos aunque sea en Canarias", creyendo que no volvería a ver una sola de aquellas palomas. Seis, de las ocho, habían estado en Cádiz o Ceuta, dos, no habían pasado de Córdoba, pero todas, menos una, tenia una historia poco limpia, porque para perderse como usted comprenderá no iba a mandar lo mejor.

Pues bien de las ocho, ya tenemos por ahora tres aquí, supongo que las otras se las habrán comido los moros o las aves de rapiña, pero en fin ya tenemos palomas del viaje de Larache, que como usted sabe está situado a unos 630 Km. de Guadalajara, y es trayecto en el que están acumuladas todas las dificultades más invencibles para la paloma, tales como; los innumerables gavilanes de Marruecos, la travesía del mar y las altísimas cordilleras de difícil paso. El resultado del viaje de este año me anima para el próximo al que pienso mandar buena gente, bien preparadas (pues ahora fueron sin preparación de ningún genero) y en tiempo oportuno y no el 31 de Julio como este año. Confió pues en hacer Larache como una seda.

Para colmo de desdicha de estos pobres animales salieron de Guadalajara el 19 de Julio y hasta el 30 o 31 no deben haberlas soltados, de modo que deberían de estar entumecidas cuando se pusieron en libertad. El ordenanza aún no ha vuelto ni tenemos la menor noticia de él, pero confió que no le habrán hecho ningún daño los moros.

Que cosas tan raras nos pasan a los colombófilos; estas tres palomas eran todas, menos una, insignificantes y eran miradas con cierto desprecio en el palomar, han pasado de un salto, a la categoría de personajes importantes, siendo objeto de curiosidad y prodigándoles a partir de ahora todo tipo de cuidados.

La primera que vino, era la única buena que iba en la tanda, una hembra que había hecho Cádiz muy bien, con lo cual se demuestra que lo bueno siempre se distingue de lo malo."


Por la importancia de los resultados obtenidos en la comentada suelta de Larache, D. Fernando Carreras solicita para su aprobación a la Sección V del Ministerio de la Guerra, realizar una suelta en dirección sur desde Rabat (Marruecos) a 784 kilómetros de Guadalajara. Petición que le es aceptada.

 
  D. Fernando Carreras, Jefe del palomar Central de Guadalajara (1888-1896), auténtico impulsor de la colombofília en la zona centro de España.

Fernando Carreras, fue responsable del Palomar Central entre 1888 y 1896, hasta su destino a Cuba. Durante esos 8 años colocó el servicio del palomar a una gran altura, a pesar de no ser objetivo de los palomares militares los viajes a grandes distancias. No obstante, tenía claro, que aquel palomar representaba en la época, una contribución importante a la selección y mejora de la paloma mensajera en España. En la dirección sur batió las sueltas de; Cádiz (534 Km.), Ceuta (551 Km.), Tánger (580 Km.), Larache (630 Km.) y Rabat (784 Km.), todas con resultados muy aceptables. En la suelta realizada en Rabat, el 5 de Julio de 1896, de ocho palomas puestas en libertad, regresaron 6, la primera a una velocidad de, 805 metros minuto y de las dos que faltaron, una fue muerta el mismo día de la suelta, por unos cazadores, en la provincia de Cádiz.

En 1890, el comandante Carreras, fue enviado en comisión de servicio a Bélgica, para adquirir palomas con destino a la mejora del palomar central. Adquirió ejemplares de los palomares, mas importantes de; Lieja, Amberes y Bruselas, entre los que destacamos; Delmotte, Gits, Dardenne, Jurion, Pletinkx, Lagasse y Brunin. Con estas palomas, el palomar central mantuvo un excelente cuadro de reproductores que sirvió con el paso de los años para disponer de animales capaces de cubrir las distancias antes mencionadas y para distribuir palomas de gran categoría a palomares civiles en formación, dentro del convenio de ayuda y propagación de la afición, que mantenía el Ejercito con los colombófilos de España.

D. Fernando Carreras, fue el autentico colombófilo de la época, en sus aspectos de elección de palomas, preparación para grandes distancias, selección y mejora para el mantenimiento de la raza. A veces me pregunto, con casi 110 años de diferencia, que hubiera sido de la colombofilia de Madrid, con personas de esa categoría gestionando el testigo y los conocimientos que en su día nos proporcionó.

Texto de: Fernando Martínez González (Fondo Madrid)
Archivo de: José Luis Cort Bas (Fondo Madrid)